CASA “MEDALLA MILAGROSA” - Zamora

COMUNIDAD CASA “MEDALLA MILAGROSA” –  Zamora

Esta comunidad, nace en Zamora, el 05 de noviembre de 1967 está conformada por 3 hermanas, dedicadas al área de salud y a la pastoral. 

HOSPITAL “JULIUS DOEPFNER”

FUNDADA:  El 05 de noviembre de  1967

OBJETIVOS INICIALES:

Mejorar la condiciones de salud de los habitantes de Zamora.

OBJETIVOS ACTUALES:

Defender la dignidad de cada ser humano tanto en lo espiritual, humano y económico.

Acompañando en las comunidades los proyectos de cambios sistémicos.

Atención a los enfermos en el hospital Julius Doepfner

HISTORIA: Y SERVICIOS

  • El Hospital Julius Doepfner fue creado en el año de 1967, gracias a la gestión realizada por Monseñor Jorge Mosquera y un 17 de mayo de 1972 pasó a depender del Ministerio de Salud Pública (MSP) hasta la actualidad.
  • El origen fue con la solicitud de Monseñor Jorge Mosquera a los Superiores, los mismos que acepetan la petición de que las hermanas sirvan a los pobres en el Oriente ecuatoriano, y es así somo envían 3 Hermanas para el servicio en la Salud. Las hermanas designadas llegan a Zamora acompañadas de Sor Ana Hinojosa Asistenta de la Comunidad en ese entonces,  el Padre Director Jorge Baratte y las Hermanas del Hospital de Loja; siendo recibidas por las autoridades: Civiles, Eclesiásticas y Militares, alumnos del Colegio San Francisco y Escuelas de la Ciudad.
  • Esto sucedió el 05 de noviembre de 1967 y luego de un acto Litúrgico y un cordial banquete se hicieron cargo de la casa de salud que en pocos días debía funcionar. A sus órdenes fueron puestas dos Auxiliares: Srtas. Margarita Andrade y Carlota Dávila.
  • De inmediato las Hermanas se pusieron a trabajar ordenando y equipando el Hospital para su inauguración que se realizó el 10 de Noviembre de 1967 con la asistencia de todo el Pueblo, un delegado del Cardenal Doepfner, invitados especiales y el Ingeniero constructor que entregaba la obra. Como parte del Programa Inaugural, se celebró una Misa, se bendijo el edificio y luego Mons. Mosquera ofreció un banquete con todos los presentes. 

NUESTRO COMPROMISO CON EL POBRE

Nuestro compromiso es evangelizar como siervas, con nuestro testimonio y con acciones concretas desde la vida cotidiana.

Servir a los Pobres corporal y espiritualmente estar dispuestas a enseñar y a vivir bien instruir a los pobres que cumplan, con sus deberes cristianos y practiquen la paciencia y haciendo buenas obras de misericordia.

La caridad nos apremia a ayudar a toda persona a realizar su vocación de hijo de Dios es decir, que los pobres ocupan su propio lugar como colaboradores, como hermanos y hermanas.  Para esto nos dice san Vicente, es necesario “pasar del amor afectivo al amor efectivo

”.